Con la vuelta al cole cerca, muchas familias se enfrentan cada septiembre a la misma duda: ¿debe mi hijo llevar móvil al colegio? Según un estudio de SaveFamily, un 68% de los menores de 11 años ya tiene acceso a un móvil, pero cada vez más expertos coinciden en que retrasar ese momento trae beneficios académicos, emocionales y sociales.
La tendencia, dentro y fuera de España
Aunque no existe una prohibición estatal única, el móvil ha ido perdiendo terreno en las aulas españolas: Madrid lo restringe desde 2020-2021 y Galicia amplió el veto en 2024 a recreos y pasillos. Un 37,8% de los padres reconoce que las pantallas afectan al rendimiento escolar de sus hijos.
La tendencia también se repite fuera: Francia ha impuesto la «pausa digital», Italia ha extendido la prohibición hasta secundaria superior, y los colegios ingleses deberán ser espacios libres de móviles por defecto desde septiembre de 2026.
Los beneficios de esperar
Según los expertos retrasar el smartphone favorece la concentración en clase, una autonomía real (moverse por la ciudad, gestionar el tiempo, resolver imprevistos) y una mayor socialización presencial frente a la digital.
La alternativa que gana terreno: los relojes con GPS
Ante la duda de cómo garantizar la seguridad sin un smartphone, los relojes inteligentes infantiles con geolocalización se han convertido en la opción preferida de muchas familias: permiten localizar y comunicarse con el menor sin las distracciones de un móvil.