El II Estudio MINISO desvela que el fan español de K-Pop es, sobre todo, adulto, coleccionista y un motor silencioso del consumo de tendencias
¿Quién dijo que el K-Pop era un fenómeno pasajero de adolescentes? Los datos lo desmienten: en España, este movimiento cultural surcoreano es casi el doble de popular entre los Millennials que entre la Generación Z, y mueve un gasto mensual que roza los cien euros entre sus seguidores más fieles.
Una corriente cultural que ya no es minoritaria
El K-Pop —fusión de pop, electrónica, hip-hop y rock nacida en Corea del Sur— ha pasado de ser una afición de nicho a convertirse en un auténtico motor cultural y económico. Según el informe de la Fundación Coreana para el Intercambio Cultural Internacional, la ola coreana generó 19.000 millones de dólares en exportaciones en 2025, con un repunte del 84% en exportaciones musicales respecto al año anterior. A escala global, se calculan unos 800 millones de fans.
En España, el 14% de la población se declara fan del género, cifra que se dispara al 19% entre quienes tienen entre 31 y 45 años —casi el doble que entre los jóvenes de 18 a 30 años (11%)—. Para Ana Rivera, General Manager de MINISO España, este arraigo va más allá de la música: «los fans del K-Pop buscan productos y actividades que conecten emocionalmente con ellos», convirtiéndose el fenómeno en un estilo de vida y una seña de pertenencia. Prueba de ello: el reciente regreso de BTS reunió a más de 140.000 personas en dos conciertos en el Estadio Metropolitano de Madrid.
Un fan adulto, coleccionista y muy activo en redes
Lejos del estereotipo adolescente, el perfil dominante del fan español se sitúa entre los 31 y los 45 años, con paridad de género. Es además una comunidad muy digital: más del 80% usa Instagram y TikTok para estar al día, y el 57% comparte con frecuencia contenido sobre sus propias compras, actuando como prescriptores espontáneos.
El componente coleccionista es clave: el 83% se identifica como coleccionista activo y el 91% valora positivamente la estética asiática. Mientras que para el conjunto de los españoles el mayor atractivo de la cultura coreana es la belleza (46%), entre los fans declarados ese protagonismo lo tiene la música, con un 83%.
El merchandising, motor del ecosistema de consumo
El K-Pop entrelaza música, moda, belleza, contenido audiovisual y merchandising en un mismo universo de consumo. Más del 85% de los fans destina entre 20 y 100 euros mensuales a caprichos y tendencias, sobre todo en moda, coleccionables, decoración y papelería. El 54% acude expresamente a una tienda física para vivir esa experiencia, y las blind boxes despiertan especial entusiasmo: el 91% las considera divertidas y emocionantes, conectando con la cultura del unboxing propia de esta comunidad.